Técnicas quirúrgicas
No existe una única técnica apropiada para todas las hernias
ventrales primarias. El abordaje debe seleccionarse según el
tamaño, la localización, la presencia de diástasis y las
características del paciente.
Reparación abierta
Se realiza mediante una incisión sobre la hernia o cercana al
defecto. Permite identificar el saco, reposicionar su
contenido y reconstruir la pared abdominal.
Puede considerarse en:
-
Defectos pequeños o medianos.
-
Hernias localizadas y bien definidas.
-
Pacientes seleccionados.
-
Casos en los que no conviene realizar laparoscopia.
Reparación abierta con malla
La malla se utiliza para reforzar la zona y distribuir las
fuerzas sobre una superficie mayor. Puede colocarse en
diferentes planos de la pared abdominal.
Cuando la anatomía lo permite, puede colocarse en un plano
preperitoneal o retromuscular, protegido por los tejidos del
paciente.
Reparación laparoscópica
Permite tratar determinados defectos mediante pequeñas
incisiones y una cámara. Puede facilitar la visualización
interna de la pared y la identificación de defectos
adicionales.
Puede considerarse en:
-
Defectos seleccionados de mayor tamaño.
-
Pacientes con mayor riesgo de problemas de la herida.
-
Hernias múltiples.
-
Situaciones en las que el acceso mínimamente invasivo
ofrezca ventajas.
Técnicas mínimamente invasivas de pared abdominal
En pacientes seleccionados pueden utilizarse abordajes
laparoscópicos, endoscópicos o mediante pequeñas incisiones
para cerrar el defecto y colocar la malla en un plano
anatómico adecuado.
Cuando existe diástasis asociada, puede ser necesario
reconstruir la línea media y no limitarse únicamente a cerrar
el orificio herniario.
La técnica se selecciona después de evaluar cada caso.
La seguridad, la función de la pared abdominal y la durabilidad
de la reparación tienen prioridad sobre el tamaño o número de
incisiones.